
Nicaragua no sólo pasó la Navidad sin Managua, sino que pasó de luto. Los festejos se convirtieron abruptamente en espanto, dolor, fatiga, desolación...
A los 35 minutos del 23 de diciembre de 1972, Managua, "La novia del (lago) Xolotlán", quedó sin alma: un terremoto de 5.6 en la escala de Richter se llevó no sólo el centro de la ciudad, sino también la vida de más de 10 mil personas. En ese tiempo contaba con 450 mil habitantes.
A inicio de los '70, Managua era la capital más moderna y con mayor vida nocturna de Centroamérica. La 'crema y nata' de la región organizaba y asistía a fiestas en los hoteles managuas.
Con este terremoto, se estima que alrededor de 57 mil de los 80 mil edificios y casas quedaron destruidos o seriamente dañados, incluyendo la mayoría de los edificios gubernamentales. Igualmente, se calculan daños al 95 % del comercio, cuatro hospitales con 1,650 camas y 956 aulas. Los sistemas de agua, electricidad y telefonía colapsaron.
En la gráfica, aparece el Edificio Lang (amarillo), ubicado cerca de la intersección de la Avenida Bolívar y la Calle 15 de Septiembre. Un poco hacia atrás, se observa la Basílica de San Antonio, en el barrio del mismo nombre.
(Datos y fotos tomados de: LA PRENSA/Cortesía Colección Steinbrugge).

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